Esta Edición Bolivia presenta las principales preocupaciones en todo el mundo, América Latina con foco especial en Bolivia, junto con si las personas piensan que las cosas en su país van en la dirección correcta o equivocada.
Puntos clave
- El empleo y la corrupción lideran las preocupaciones de los bolivianos: Las principales preocupaciones de la población boliviana siguen concentradas en temas económicos e institucionales. El desempleo (49%) se mantiene como el problema más importante del país, seguido por la corrupción política y financiera (47%), la inflación (32%), el crimen y la violencia (28%) y la pobreza y desigualdad social (28%).
En comparación con el promedio global, Bolivia destaca por registrar niveles significativamente más altos de preocupación por el desempleo y la corrupción, evidenciando una ciudadanía especialmente sensible a los desafíos económicos y de gobernanza.
A nivel regional, Bolivia figura entre los países más preocupados por el empleo y la corrupción. Mientras que en otros mercados latinoamericanos el crimen o la inflación dominan la agenda pública, en Bolivia prevalece una combinación de inquietudes vinculadas al mercado laboral, el desempeño económico y la confianza en las instituciones.
- Disminuye el optimismo sobre el rumbo del país: La percepción sobre la dirección del país muestra un deterioro importante respecto al trimestre anterior. Actualmente, el 39% de los bolivianos considera que el país va en la dirección correcta, mientras que el 61% cree que va por mal camino. Aunque este resultado se mantiene cercano al promedio global (38%), representa una caída de 21 puntos en la evaluación positiva frente al primer trimestre de 2026.
En el contexto latinoamericano, Bolivia se ubica en una posición intermedia: registra mejores niveles de optimismo que Perú y México, pero se encuentra por debajo de Colombia, Argentina y Brasil. Los datos también revelan diferencias internas relevantes, siendo Santa Cruz la ciudad con la percepción más favorable sobre el rumbo del país, mientras que El Alto, La Paz y Cochabamba presentan visiones más críticas.
- La economía se convierte en el principal foco de pesimismo: La evaluación de la situación económica nacional es uno de los indicadores más preocupantes del estudio. Solo 22% de los encuestados en el Eje Troncal considera que la economía está en una buena situación, mientras que 78% la califica negativamente. Además, la percepción positiva cayó 25 puntos respecto al trimestre anterior, reflejando un deterioro significativo en las expectativas económicas.
Comparado con los demás países latinoamericanos analizados, Bolivia registra la valoración económica más baja de la región y se ubica muy por debajo del promedio global de percepción positiva (36%). Este resultado sugiere que las preocupaciones por empleo, inflación y corrupción están impactando directamente en la evaluación que los ciudadanos hacen de la situación económica y del contexto general del país.