Más de la mitad de los trabajadores bolivianos cree que la IA podría sustituir su empleo.
La inteligencia artificial despierta entusiasmo, pero también preocupación en Bolivia. De acuerdo con el Monitor de Inteligencia Artificial 2026, Edición Bolivia.
La IA ya forma parte de la vida cotidiana de los bolivianos
Bolivia muestra una alta familiaridad con la inteligencia artificial. El 69% afirma entender qué es la IA y el 54% dice saber qué productos o servicios la utilizan, niveles cercanos al promedio global. Asimismo, el 54% considera que la IA ya ha cambiado su vida en los últimos años y el 63% cree que tendrá un impacto aún mayor en los próximos tres a cinco años.
Entre los trabajadores, el 70% señala que las herramientas de IA le han ayudado a ahorrar tiempo en el trabajo, ubicando a Bolivia por encima del promedio Global (62%).
Predomina una visión positiva, aunque acompañada de cautela
La percepción de la IA es mayoritariamente favorable. El 55% de los bolivianos considera que sus beneficios superan sus riesgos, en línea con el promedio global. Además, el 57% afirma sentirse entusiasmado con esta tecnología, una cifra superior a la observada en Chile, Argentina y Estados Unidos. Al mismo tiempo, el 51% reconoce que la IA le genera nerviosismo.
La confianza en la tecnología también destaca: el 65% cree que la IA puede evitar sesgos o discriminación, diez puntos por encima del promedio Global (55%). Sin embargo, existe un amplio consenso respecto a la necesidad de transparencia, ya que el 82% considera que los productos y servicios que utilizan IA deberían informar claramente sobre ello.
Se esperan beneficios económicos y, pero también cambios en el empleo
Los bolivianos tienden a ver la IA como una fuerza de progreso. El 58% cree que ayudará a realizar tareas en menos tiempo, el 57% considera que mejorará su trabajo y el 44% espera efectos positivos sobre el mercado laboral, porcentajes superiores a los registrados a nivel global. Asimismo, el 40% considera que la IA ayudará a mejorar la economía del país.
Sin embargo, la población también anticipa transformaciones importantes: el 71% cree que la IA cambiará la forma en que trabaja en los próximos cinco años y el 56% considera probable que sustituya su empleo, la cifra más alta entre los países comparados.