Se profundiza el pesimismo sobre el rumbo del país
La percepción sobre la dirección del país continúa deteriorándose. En agosto de 2026, el 81% de los ciudadanos considera que Bolivia va en la dirección incorrecta, mientras que solo el 19% cree que avanza por el camino correcto. Esta visión negativa es ampliamente compartida en las cuatro ciudades del Eje Troncal, alcanzando sus niveles más altos en La Paz (86%) y El Alto (81%).
El Presidente y el Vicepresidente enfrentan niveles elevados de desaprobación
La gestión del presidente Rodrigo Paz Pereira registra un importante desgaste. Su aprobación cayó de 65% en enero a 21% en agosto, mientras que la desaprobación aumentó hasta 65%. Entre quienes desaprueban su gestión, las principales razones son la percepción de corrupción en el gobierno (22%), la mala gestión (15%) y los problemas relacionados con combustibles (14%).
La evaluación del vicepresidente Edmand Lara es aún más negativa. Solo 10% aprueba su gestión, frente a un 75% que la desaprueba. El rechazo alcanza sus niveles más altos en La Paz (83%), Cochabamba (82%), entre las mujeres (81%) y los Baby Boomers (90%).
El oficialismo se desgasta mientras algunos líderes opositores fortalecen su imagen
Las principales autoridades del Ejecutivo presentan balances negativos de imagen. José Gabriel Espinoza dejó el Ministerio de Economía con 60% de opinión desfavorable y 16% favorable, mientras que Fernando Aramayo, actualmente ministro de la Presidencia, registra 49% de opinión desfavorable frente a 17% favorable. Por su parte, el vocero presidencial José Luis Galvez alcanza 44% de opinión desfavorable y 22% favorable.
Entre los líderes opositores, Jorge Tuto Quiroga destaca como la figura mejor evaluada, con 58% de opinión favorable y 34% desfavorable. Samuel Doria Medina muestra una mejora reciente y alcanza 33% de favorabilidad, mientras que Evo Morales continúa registrando el mayor nivel de rechazo, con 80% de opinión desfavorable y apenas 12% favorable.
Los resultados reflejan un escenario marcado por el pesimismo respecto al rumbo del país y por un fuerte desgaste de la imagen gubernamental. La desaprobación del Presidente, del Vicepresidente y de las principales autoridades del Ejecutivo es mayoritaria, mientras que la corrupción aparece como el principal factor de malestar ciudadano. En este contexto, Jorge Tuto Quiroga emerge como la figura política opositora mejor posicionada, en contraste con los elevados niveles de rechazo que enfrentan el oficialismo y Evo Morales.