Los resultados de julio de 2026 muestran un deterioro del sentimiento del consumidor en Bolivia respecto al trimestre anterior.
El Índice Primario de Sentimiento del Consumidor (IPSC) de Bolivia se ubicó en 31,3 puntos, 7,4 puntos por debajo de abril de 2026, aunque todavía supera en 10,2 puntos el nivel registrado un año atrás. A pesar de la recuperación observada tras el cambio de gobierno, Bolivia continúa muy por debajo del promedio Global (49,0 puntos), manteniendo una brecha de 17,7 puntos.
En el contexto latinoamericano, Bolivia registra el resultado más bajo entre los países analizados. Mientras México (53,7), Brasil (52,1), Colombia (51,4) y Perú (50,0) alcanzan o superan el punto de equilibrio, Bolivia permanece rezagada con 31 3 puntos, incluso por debajo de Chile (42,0) y Argentina (41,8).
La principal debilidad del país continúa siendo la percepción de la situación económica actual. El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) alcanzó apenas 21,3 puntos frente a un promedio Global de 42,0 puntos, reflejando una evaluación muy negativa de las condiciones económicas presentes. Aunque este indicador mejoró respecto a julio de 2025 volvió a retroceder durante el último trimestre.
Entre los subíndices, Expectativas continúa siendo el componente más sólido con 48,2 puntos mostrando que los consumidores mantienen una visión relativamente más favorable sobre el futuro que sobre la situación actual. Sin embargo, los indicadores de Inversión (28,1 puntos) y Empleo (29,0 puntos) permanecen en niveles bajos y muy alejados de los promedios globales (44,3 y 58,6 puntos, respectivamente), evidenciando persistentes dudas sobre las oportunidades económicas y laborales.
A nivel de ciudades, Santa Cruz presenta los niveles más altos de confianza económica (36,4 puntos), seguida por La Paz (31,3) y Cochabamba (29,5) mientras que El Alto (23,4) registra el resultado más bajo.
En conjunto, los hallazgos muestran que, aunque la confianza del consumidor en Bolivia se encuentra en una mejor posición que hace un año el país continúa exhibiendo uno de los entornos de mayor cautela económica de la región.