A través de un estudio representativo que evalúa las vivencias pasadas, las preocupaciones de bolsillo, la cohesión social y las expectativas a futuro, la investigación expone una sociedad cuya memoria reciente está profundamente marcada por la crisis sanitaria del COVID-19 y por la incertidumbre económica actual. Ante este escenario, la resiliencia y el espíritu trabajador se reafirman como los principales rasgos de la identidad boliviana.
A pesar del impulso de optimismo experimentado a inicios de año tras la transición presidencial de finales de 2025, el estudio revela un marcado retorno al escepticismo. Hoy, un 61% de los encuestados percibe que el país va en la dirección incorrecta y un 64% califica la situación económica nacional como débil, impactando de lleno en la economía del hogar. Si bien el desempleo y la corrupción política continúan liderando las angustias estructurales, destaca el vertiginoso ascenso del crimen y la violencia como un nuevo foco crítico de tensión social.
En el ámbito institucional y democrático, los datos reflejan un panorama de fragilidad y desencanto. Un 68% señala la falta de una cultura de respeto mutuo y un 66% desconfía de la independencia del Órgano Judicial, identificando a la inestabilidad económica y a la polarización política como las mayores amenazas para la estabilidad democrática. Frente a estas tensiones, la ciudadanía muestra posturas divididas entre un apego irrestricto a la democracia y una creciente demanda de orden y soluciones concretas frente a la crisis.
De cara al futuro, el mandato de la población hacia la clase política y los tomadores de decisión es claro y categórico. En el corto plazo, la optimización del sistema de salud y la educación emergen como las mayores urgencias de atención social, mientras que el impulso a la economía y la generación de empleo se posicionan como la prioridad indiscutible para el desarrollo. Asimismo, más del 50% de los consultados exige combatir la corrupción de manera efectiva y con sanciones severas como pilar innegociable para asegurar la sostenibilidad del país.