Rumbo del país y percepción económica
Al cierre del segundo trimestre de 2026, el descontento predomina en el Eje Troncal de Bolivia: el 61% de los encuestados afirma que el rumbo del país es incorrecto. Este pesimismo coincide con un notable deterioro en las expectativas económicas. La percepción de una economía nacional «muy débil» subió quince puntos este trimestre, pasando del 49% al 64%, mientras que la valoración positiva («muy fuerte») se redujo a la mitad (del 26% al 13%). Este impacto frenó el alivio financiero en los hogares, elevando del 47% al 55% la proporción de familias que reportan una situación económica «débil».
Inflación y bolsillo ciudadano
El principal detonante de este retroceso es el repunte inflacionario, que alcanzó una variación acumulada anual del 4,82%1frente al 0,34% del primer trimestre. Debido al alza de precios, un 43% de la población manifiesta serias dificultades para administrar sus ingresos actuales. En el análisis regional, El Alto registra la mayor tasa de dificultad acumulada (50%), mientras que Santa Cruz reporta el mayor índice de bienestar financiero (19%). Las proyecciones a un año mantienen un sesgo de cautela: el 60% de los ciudadanos prevé que tanto la inflación como el desempleo continuarán en aumento.
Gestión gubernamental bajo presión
La coyuntura económica y social desgastó el respaldo a las autoridades nacionales. En junio de 2026, la aprobación del presidente Rodrigo Paz Pereira cayó al 38%, siendo superada por su desaprobación (45%) por primera vez en su mandato. El rechazo al mandatario se concentra con fuerza en El Alto (58%) y se atribuye principalmente a la percepción de demoras para solucionar los bloqueos de caminos (15%) que se registraron por más de 50 días. Por su parte, la figura del vicepresidente Edmand Lara atraviesa una crisis severa de legitimidad, acumulando un rechazo uniforme del 81% en todo el Eje Troncal, cifra que escala al 88% en La Paz y Cochabamba.
Conflictos sociales y demanda de orden
Frente a las tensiones y bloqueos de carreteras del trimestre, la opinión pública optó mayoritariamente por una postura institucional y de firmeza. El 59% atribuyó las movilizaciones a intereses políticos y el 65% señaló directamente a sectores afines a Evo Morales como los responsables de la escalada. En este contexto, un contundente 78% respaldó la declaratoria del Estado de Excepción dictada por el Gobierno, y el 53% apoyó la intervención policial inmediata para liberar rutas. Asimismo, el deseo de frenar estas medidas de presión se tradujo en un 62% de apoyo a un proyecto de ley «anti-bloqueos» con sanciones de hasta 20 años de cárcel.
Balance del cambio de gestión Subnacional
El estudio marca el punto de partida y el capital político de las nuevas autoridades locales. En el ámbito municipal, Manuel Saavedra en Santa Cruz consolida un liderazgo histórico con 76% de imagen positiva y solo 2% de rechazo, en contraste con EliserRoca en El Alto, quien inició su gestión con apenas un 13% de optimismo. A nivel de gobernaciones, se evidencia un escenario complejo en Cochabamba, donde Leonardo Loza arrancó con una desaprobación del 61% que triplica a su respaldo (22%). Ante este nuevo mapa de autoridades, la salud y la lucha contra la corrupción se posicionan como las demandas ciudadanas más urgentes.